Con el paso del tiempo, el envejecimiento facial no solo afecta a la piel. También se produce una pérdida progresiva de tono muscular que contribuye a la aparición de flacidez, la caída de los tejidos y la pérdida de definición del óvalo facial. Por eso, cada vez más tratamientos buscan actuar no solo sobre la superficie de la piel, sino también sobre las estructuras profundas que sostienen el rostro.
EMFACE es una de las tecnologías más innovadoras en medicina estética porque combina en una sola sesión el tratamiento de la piel y de la musculatura facial, logrando un efecto reafirmante y rejuvenecedor sin agujas, sin cirugía y sin tiempo de recuperación.
¿Qué es EMFACE?
EMFACE es un tratamiento médico-estético que combina radiofrecuencia sincronizada con estimulación muscular de alta intensidad. Esta tecnología permite actuar de forma simultánea sobre dos aspectos fundamentales del envejecimiento facial:
La calidad de la piel.
El tono y la fuerza de los músculos faciales.
Mientras la radiofrecuencia favorece la producción de colágeno y elastina, la estimulación muscular fortalece los músculos responsables de mantener los tejidos faciales en su posición natural.
¿Qué beneficios ofrece?
Entre los principales beneficios de EMFACE destacan:
- Mejora de la flacidez facial.
- Elevación de cejas y mejillas.
- Mayor definición del contorno mandibular.
- Disminución de arrugas y líneas de expresión.
- Mejora de la calidad y firmeza de la piel.
- Resultados naturales sin alterar la expresión facial.
Todo ello sin necesidad de infiltraciones ni procedimientos invasivos.
¿Cómo es el tratamiento?
La sesión dura aproximadamente 20 minutos. Durante el tratamiento se colocan unos aplicadores específicos sobre diferentes zonas del rostro que emiten energía de forma controlada.
La mayoría de los pacientes describen la sensación como agradable y perfectamente tolerable, pudiendo reincorporarse a su actividad habitual de forma inmediata.
Habitualmente se recomienda un protocolo de 4 sesiones, realizadas con una frecuencia semanal, aunque el tratamiento siempre debe adaptarse a las necesidades y características de cada paciente.
¿Para quién está indicado?
EMFACE está especialmente indicado para personas que comienzan a notar signos de envejecimiento facial como pérdida de firmeza, descenso de las cejas, desdibujamiento del óvalo facial o aspecto cansado.
Es una excelente alternativa para quienes buscan mejorar su imagen de forma natural y progresiva, sin cirugía y con la máxima garantía médica.
En Clínica San&Del realizamos una valoración personalizada para determinar si EMFACE es el tratamiento más adecuado para cada paciente y diseñar un plan que permita obtener resultados armónicos, naturales y acordes a sus objetivos estéticos.